"No se hagan Pish", con la Colli en TM
El PISH Gestalt es una herramienta utilizada dentro de la terapia Gestalt para ayudar a las personas a diferenciar lo que realmente perciben de aquello que imaginan o interpretan. El nombre surge de las iniciales de cuatro conceptos: Percibo, Imagino, Siento y Hago. La idea central es tomar conciencia de cómo reaccionamos frente a distintas situaciones y evitar que las suposiciones o pensamientos automáticos distorsionen la realidad.
En la práctica, el ejercicio propone identificar primero qué es lo concreto y observable (“percibo”), luego qué interpretación personal aparece (“imagino”), qué emoción genera (“siento”) y finalmente cómo actuamos (“hago”). Desde la Gestalt, esto sirve para trabajar el “aquí y ahora”, mejorar la comunicación y reducir malentendidos o ansiedades creadas por pensamientos anticipatorios. También suele aplicarse en orientación vocacional y en procesos terapéuticos vinculados al autoconocimiento.
