Mercedes Sosa canta a Charly García
“Alta fidelidad”: el encuentro musical de Mercedes Sosa con Charly García que tiene un nuevo capítulo.
Un disco en donde la cantante homenajeó al músico con varios de sus clásicos. Por primera vez, sale en formato vinilo. Hablamos con algunos de los protagonistas para conocer más sobre este importante trabajo discográfico.
Alta fidelidad es un disco publicado por Mercedes Sosa con la obra de Charly García. Un material interesante que refleja la especial conexión entre la cantante y el músico. La versión de varios éxitos que sensibilizan con su voz y los arreglos a cargo del rockero.
A lo largo de los 12 temas, “La Negra” emociona con su particular voz en clásicos de Sui Generis, La Máquina de Hacer Pájaros, Serú Girán y la carrera solista de Charly. Coincidiendo con la fecha de nacimiento de la recordada cantante -9 de julio- el público podrá disfrutarlo en formato vinilo. El encuentro de dos figuras de la cultura y la música popular argentina.
“La idea nació al encontrar una declaración de ella, de cuando se cumplieron 10 años de su salida, que tenía muchas ganas de hacerlo en vinilo. Cuando escuchamos este audio, sentimos con mi hermana que era una señal; algo que faltaba. ‘Alta fidelidad fue un disco que ella escuchó mucho en sus giras”, le contó Agustín Matus, nieto de Mercedes Sosa a La Viola, quien junto a Araceli, su hermana, están a cargo de la Fundación de la recordada cantante.
“Es un disco moderno, disruptivo, donde su relación con Charly quedó para siempre”, agregó sobre el importante significado que guarda esta obra. “Un trabajo fundamental, ya que cierra más de 20 años de amistad entre mi abuela y Charly. Es un álbum distinto al ser de rock y que a ella no le fue fácil hacerlo, pero que representa su voz en otros géneros.
Mercedes brilla en clásicos como “Rezo por vos”, “Promesas sobre el bidet”, “Hablando a tu corazón”, “El tuerto y los ciegos”, “Cerca de la revolución”, “Cuando ya me empiece a quedar solo” y “Plateado sobre plateado”.
“La idea me parece inédita. Un cantante interpretando las canciones de un artista que las está produciendo. Un trabajo que rompió muchos prejuicios. Selló una amistad y abrió la posibilidad que hoy es común de figuras interpretando otros estilos sin prejuicios”, describió Agustín sobre la importancia de Alta fidelidad. También destacó la sonoridad de la producción, con la incorporación de sintetizadores o máquinas al repertorio folclórico de Mercedes. “Un disco que sigue siendo moderno”.
La grabación de “Alta fidelidad”
Un disco que tuvo distintos momentos. Se comenzó a grabar en 1996 y fue terminado y editado en 1997, luego de pasar por estudios de Nueva York, Madrid y Buenos Aires. Contó con la colaboración de grandes músicos locales como Andrés Calamaro, Luis Alberto Spinetta, Nito Mestre, Juanse, Pedro Aznar, Mario Serra, María Gabriela Epumer, Juan Bellia y Ciro Fogliatta, por nombrar algunos.
“Se grabó en Panda y recuerdo que llegué a estar tres días sin salir del estudio. Dormía en el piso y a Charly esto no le gustaba. Me puso parlantes para despertarme, pero yo no abrí los ojos. Después me contaron los muchachos”, rememoró Mario Serra, baterista de Virus, que por aquellos años tocaba con Charly García, a La Viola.
El músico contó que iba a la casa de Mercedes Sosa a comer empanadas y que al estudio su secretaria siempre le preparaba un té. “Estuve en todas las grabaciones. Una persona muy respetuosa y atenta. Tuve un feeling muy bueno con ella. Los dos eran geniales”, agregó.
Leandro Kurfirst fue uno de los ingenieros de grabación que tuvo Alta fidelidad. “Recuerdo la grabación como una caótica creatividad. La primera emoción de trabajar con uno de los músicos más grandes que hayan nacido, y la comprobación de que la genialidad de Charly es mayor cuando está con él. Él está siempre un paso adelante, con un entendimiento de todo lo que está pasando, una claridad que pocas personas tienen”, describió a La Viola.
“Cuando me incorporé al disco, llevaba unos cuantos meses grabándose. Charly llegó al estudio Panda para grabar una canción que faltaba en Say No More. La idea era que yo hiciera el segundo turno de la grabación, pero al llegar estaba todo terminado. Así que solo estuve unos minutos al final de la mezcla, pero lo suficiente para conocerlo, sacarme el gusto de conocer a Charly”, recordó Kurfirst.
“A la semana viene al estudio a seguir con la grabación de lo que iba a ser Alta fidelidad. No sé cuánto llevaba la grabación del disco, pero llegó con por lo menos 10 cintas de 2 pulgadas, y una asistente española que ‘sabía’ todo lo que había allí. Yo estuve casi tres meses full time”, describió el ingeniero. “Nos turnábamos con Maxi Miglin en turnos de 12 horas (a veces de 24). A los 4 días de estar allí adentro (literal), él se iba a dormir por 24 horas, y así volvíamos al estudio para repetir. En algún momento se dejó el estudio y se armó uno en su estudio de Fitz Roy, pero el día que íbamos a comenzar ahí, dije ‘hasta acá llego’”.
El famoso ingeniero de sonido y productor estadounidense Joe Blaney -trabajó en varios discos de Charly como Clics Modernos- participó de Alta fidelidad. “Vino a mezclar el disco, pero solo logró mezclar cuatro o cinco canciones. Fue algo admirable; la concentración y abstracción para lograr ese sonido fueron de mucho aprendizaje para mí”.
Kurfirst aportó un interesante detalle: “Hubo una sola canción que él mezcló que no salió en el disco. Fue ‘Desarma y Sangra”, que luego eligieron para Cantora. A Mercedes le parecía que la primera parte le quedaba mal a su voz. Si bien Charly trató de cambiarla, decidieron no incluirla”.
“Recuerdo que en esa regrabación, estaba Mercedes sola en la sala y yo con Charly en el control. Mercedes comienza a cantar, y llega un arreglo de cuerdas, que nos quedamos a escucharlo; de pronto Charly dice ‘Soy Beethoven’… me mira con cara de vergüenza y agrega ‘por lo sordo’. Esa versión era y es increíble”.

Otro momento especial que recordó el ingeniero Leandro Kurfirst fue cuando la asistente española llevaba el control de lo que había en cada cinta. “Ella me pasaba el track sheet (donde se anotaba qué instrumento estaba grabado en cada canal); cada casillero tenía miles de tachaduras por las sobregrabaciones, razón por la cual cada tanto se comenzaba con una hoja nueva. La cuestión es que Charly quería grabar unos teclados en ‘Cuando Me Empiece a Quedar Solo’.
“Le paso lo que necesitaba y le pregunto qué canal borró. No me voy a olvidar que me dice el 19. Así que lo pongo en rec y comienzo a armar la mezcla a medida que él grababa. En un momento me grita ‘Poné la voz’, y no había voz. En ese momento me di cuenta, entonces frené la grabación y apareció en el canal 19 la voz de Mercedes que ya se había borrado la mitad. La española se había equivocado y me pasó un track sheet viejo. No te imaginas la que se armó. Yo me quería matar, borré esa voz, y él defendiéndome que no fue mi culpa. Tuvimos que llamar a Mercedes a que vuelva a grabarla”.
Mario Serra también contó que hicieron giras por México y Perú. “También estuve en el show de Mendoza, cuando Charly se tiró a la pileta. Hubo épocas muy intensas; los momentos geniales eran increíbles, pero los malos, un bajón. Valió la pena porque la música es lo más importante”.
Fuente: La Viola.
